Calles (2007)
En un sistema violador de la más básica ilusión humana, el de ser una persona, se retuerce de placer la bestia, al hacer arrodillar las esperanzas de miles de sin nombres que quedaron condenados a vagar ciegos por las calles de los tesoros donde solo campeonan los peores. Fantasmas de las calles que buscan entre los restos, eso que el Ladrón de Nombres, les arrebató.
Texto del autor. Fragmento.